A menos de dos semanas de que llegue el Viernes Santo, las grandes cadenas del retail mantiene un dilema: ¿Abrir o no? Decisión que se enmarca en un intenso debate que se ha llevado a cabo en las últimas semanas, que incluyó al Gobierno, parlamentarios, empresarios, sindicatos y la Dirección del Trabajo (DT), entidad que recientemente entregó un dictamen que puso las reglas de una posible apertura.
Todo comenzó a mediados de marzo cuando los tres principales jugadores del retail en Chile, Falabella, Cencosud y Ripley, comunicaron a sus trabajadores que abrirán sus tiendas por departamento ese día, una decisión que llamó la atención, dado que si bien no es un feriado obligatorio, para algunos sindicatos existía un acuerdo tácito de que ese día no se trabaja. Por lo mismo, reaccionaron molestos.
Pamela Cerón, presidenta de la federación fenasinfa de Falabella y dirigenta sindical de Falabella Tobalaba señaló que “en el marco de lo legal y como se reconoce, como un derecho tácito adquirido, expresamos obviamente nuestra disconformidad con respecto a la medida adoptada por Falabella”.
Asimismo, Leandro Cortés, director de la federación de sindicatos Ripley, por su parte, indicó que “lo más complicado es que a los trabajadores se les está vulnerando un derecho adquirido, que tenemos por más de 20 años. Por más de 20 años que el retail ha cerrado el Viernes Santo y hoy día esto se pretende eliminar en forma unilateral”.
Descontento que no solo se manifestaba en los trabajadores, ya que el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, se reunió con ellos, y expresó que “la apertura hiere profundamente nuestra alma, porque atenta contra la religiosidad de un pueblo y sus tradiciones, vulnera la historia y los valores que nos identifican como nación”.
“El Viernes Santo, si bien es una fecha significativa para muchas personas, no está establecido por ley como feriado irrenunciable, por lo que las empresas de retail aludidas solo se suman a la práctica general del amplio sector del comercio en nuestro país”, afirmó.
La discusión escaló al Parlamento, ya que diputados de la UDI y RN presentaron un proyecto de ley para declarar Viernes Santo como feriado irrenunciable. Desde el Gobierno, en tanto, hubo señales mixtas. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, apuntó al costo económico y de empleo que tendría declarar irrenunciable ese día, mientras que la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, apeló al “derecho adquirido” de los trabajadores.
¿Qué dice el dictamen?
Con todo lo anterior sobre la mesa, faltaba algo decidor: el dictamen de la Dirección del Trabajo.
En concreto, el organismo estableció que, si bien no se trata de un feriado irrenunciable, en aquellas empresas donde se ha concedido históricamente como día libre, esta práctica se ha convertido en una “cláusula tácita” del contrato de trabajo, la cual debe ser respetada.
El documento señala que “el no haberse abierto durante años anteriores las tiendas de comercio al público durante la festividad religiosa correspondiente a Viernes Santo, indefectiblemente conlleva a razonar que, durante esa fecha, el empleador ha convenido tácitamente con tales trabajadores que el feriado se exprese como uno de descanso de forma absoluta, ya sea para fines de reflexión religiosa, espiritual u otra, sin que por ello se afecten sus remuneraciones, acuerdo que (…) forma parte del contrato vigente con aquellos trabajadores y, en consecuencia, obliga a las partes a su íntegro cumplimiento”.
“Las cláusulas tácitas son una proyección del principio de la primacía de la realidad y, por tanto, su naturaleza es eminentemente protectora y garantista”, añadió.
Fuentes ligadas a la redacción del dictamen señalaron a Emol que el concepto clave está en la frase ‘tales trabajadores’ del ordinario, ya que ello “se puede entender como derecho adquirido para quienes no trabajaron antes, pero no para quienes, por ejemplo, entraron a trabajar el año pasado”. Por eso, señalan que lo que corresponde es evaluar “caso a caso”.
En ese sentido, apuntan que la DT podría entender que la empresa puede abrir con trabajadores que no hayan tenido descanso en años anteriores o que ingresaron a trabajar el 2023 o 2024 porque “no se constituye un derecho adquirido”.
Sobre esto último, indican que por eso finalmente la responsabilidad recae en el empleador, ya que es quien tiene claro quién no ha trabajado en años anteriores. Igualmente, subrayan que al no haber sido nunca un irrenunciable, no hay obligación. Sin embargo, “sí se constituye obligación para aquellos trabajadores que durante el tiempo descansaron”.
Al mismo tiempo que la DT entendía que la rotación laboral que hay en el retail “le permitirá a las tiendas abrir con trabajadores que lleven uno o dos años sin mayores problemas”. En conclusión, las multitiendas pueden abrir y contar con trabajadores, pero se deben cumplir ciertas condiciones.
¿Abren o no?
Antes de conocer el dictamen, los grandes del retail estaban, respaldados por los gremios del comercio, estaban firmes a abrir ese día. Sin embargo, hoy asoman las dudas y algunos están en proceso de análisis, optando por no hacer pública aún su decisión.
Consultadas por Emol, ni Falabella, ni Ripley ni Cencosud estuvieron dispuestas a confirmar si es que abrirán o no sus tiendas por departamento ese día, dado que aún lo estaban analizando. Aunque una de ellas, que prefirió mantenerse bajo reserva, dio a entender que sí abriría y que los trabajadores que operen ese día lo recuperarán con un feriado más tarde.
Esa misma empresa recalcó que la tiendas pueden abrir en la medida de que se cumpla con el dictamen, es decir, se cumpla con la voluntariedad de los trabajadores.
En otras multitiendas, como abc -que nació tras la fusión de AbcDin y La Polar- también optaron por el silencio. Sin embargo, fuentes al interior de la compañía señalaron que lo más probable es que no abrirán.
Desde Hites, en tanto, tampoco quisieron hablar, aunque fuentes conocedoras aseguran que sí abrirá el Viernes Santo y habrá compensaciones para quienes trabajen ese día.
Por su parte, desde la Cámara de Centros Comerciales prefirieron no referirse al asunto y señalaron que la vocería del tema la ha llevado la Cámara Nacional de Comercio (CNC), desde donde han promovido la apertura de las grandes tiendas ese día y quienes hicieron una lectura más bien positiva respecto del dictamen de la DT.
“Nos parece muy relevante que el dictamen de la Dirección del Trabajo reconozca expresamente que el Viernes Santo no es un feriado legal irrenunciable, sino una condición contractual, y por tanto el comercio podría funcionar ese día, siempre y cuando las partes acuerden de manera voluntaria trabajar ese día”, señaló el gremio.
Y añadió que “este punto es clave, ya que va en línea con lo que han señalado numerosos socios de la CNC: existe una cantidad significativa de trabajadores dispuestos a laborar durante el Viernes Santo, ya sea por convicción personal o por los beneficios adicionales que muchas empresas están ofreciendo como compensación, incluso por sobre lo exigido por la legislación vigente”.
Fuente: Emol.com