En cinco años la exportación de la Jibia desde Chile ha aumentado un 211%. Y algunos se atreven a hablar incluso de un “nuevo florecer”. ¿Las razones? El incremento de los desembarques, las exportaciones por parte de Pymes y, sobre todo, una mayor demanda desde afuera. Esto, a pesar de una ley de la Jibia que en 2019 enfrentó a sectores por el desempleo y las consecuencias económicas de la legislación.
La ley y el aumento de las exportaciones
El 16 de agosto de 2019 entró en vigencia la Ley de la Jibia, iniciativa que restringió la pesca del calamar y prohibió el método de arrastre, utilizado por el sector industrial, permitiendo solamente la pesca con “pótera o línea de mano como aparejo de pesca”, es decir, solo con métodos artesanales.
Durante la discusión del proyecto se advirtió que esta medida dejaría sin empleo a más de mil personas del sector. Y así fue, de acuerdo al ex profesor de la Universidad de Concepción y consultor del Ministerio de Economía, el Dr. Hugo Arancibia. Durante su exposición sobre la Ley de Fraccionamiento en la Comisión de Pesca del Senado señaló que la Ley de la Jibia, resultó con en el cierre de seis plantas procesadoras en la Región del Biobío, lo que provocó la pérdida de 1.700 empleos directos. Entre el 60% y 70% correspondían a mujeres jefas de hogar. Sin embargo, subrayó que, si bien se generaron 500 empleos en la Región del Maule como compensación parcial, el saldo neto fue una reducción de 1.200 empleos a nivel nacional.
Desde el sector industrial, en ese entonces, señalaron que los pescadores artesanales no tendrían la capacidad para extraer la cuota disponible, situación que en 2022 pareció confirmarse. Esto, porque de acuerdo con los informes sectoriales de la Subsecretaría de Pesca, las exportaciones bajaron un 43% entre 2018 y 2022.
“Nos expropiaron la posibilidad de pescar la jibia, no quitándonos las cuotas, sino prohibiéndonos hacer uso de nuestras artes de pesca, lo que resultó nefasto para el país, con importantes pérdidas de empleo y divisas”, dijo esta semana al respecto Vicente Izquierdo, presidente de Alimentos Marinos, en una carta a El Mercurio.
No obstante, contra todo pronóstico, el escenario parece haber cambiado radicalmente. La exportación de Jibia vive buenos tiempos.
Aumento de las exportaciones
De acuerdo con datos entregados por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) a Emol, el total de toneladas exportadas entre 2019 (24.144) y 2024 (74.985,) ha aumentado un 211%. ¿Los principales compradores? Corea del Sur, España, Japón y China.
Cifras de ProChile, en tanto, revelan que en 2024 las exportaciones alcanzaron los US$178 millones (Fob), lo que representa un alza del 56,2% en comparación con 2023 (US$114 millones). Además, solo entre enero y febrero de 2025 ya se han enviado productos por US$55 millones, un 923% más que en el mismo período del año anterior.
El desempeño de 2024 lo convierte en el segundo mejor año en términos de ingresos por exportaciones de jibia de los últimos 11 años, siendo superado únicamente por 2018, cuando se alcanzaron US$196 millones.
El 99% de las exportaciones corresponde a la línea de congelados. No obstante, también se registraron envíos en otras categorías, como conservas, harinas, peptonas y aceite. El producto con el salto más significativo fueron los filetes de jibia, con un incremento del 1.071% entre enero y febrero de 2025 y la misma época el año pasado.
Las razones
Desde la Subsecretaría de Pesca, señalaron que este aumento se debe a que con la Ley de la Jibia, se generó una disminución considerable en los desembarques del recurso y en las exportaciones de este, condiciones que se repitieron durante los años 2020 y 2021.
“Sin embargo, desde el año 2022, este comportamiento se ha ido modificando, incrementándose los desembarques artesanales y las exportaciones del recurso por parte de pymes y medianas empresas, conquistando nuevos mercados y más exigentes en calidad del producto, condiciones que la pesca artesanal provee a estas plantas de proceso”, señalan.
Afirman que las empresas que desarrollan esta actividad se encuentran desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos, diversificando la matriz de recursos en cada una de estas regiones. “Sin duda, el recurso jibia es parte del nuevo florecer de la pesca artesanal”, subrayaron.
Héctor Escobar, subdirector de inocuidad y certificación de Sernapesca, atribuye el alza en las exportaciones a una combinación de factores.
“En parte, por la creciente demanda internacional de esta fuente de proteína animal, especialmente en mercados asiáticos y, más recientemente, en Perú. A ello se suma la menor disponibilidad de productos competidores en el mercado global, lo que ha favorecido la comercialización de la jibia chilena”, dice.
Lorena Sepúlveda, directora nacional de ProChile, señaló que las cifras alcanzadas por las exportaciones de jibia “son excelentes noticias para nuestro sector exportador. El aumento de los envíos se debe a que hoy la jibia se encuentra mayoritariamente en las costas chilenas, derivando en que haya un aumento sustancial de este recurso en los mares nacionales”.
En la industria pesquera, en tanto, ponen matices. Según Sonapesca, “a pesar del aumento de las capturas de la pesca artesanal, ésta de todas formas no completa su cuota que son 160.000 t, y la industria está impedida de pescar, por lo tanto, el país sigue perdiendo riqueza qué queda en el agua”.
“Por último -señalan- si bien, hay un repunte en las exportaciones eso responde al alto precio actual de la jibia, el que se debe a externalidades de los mercados internacionales, ello, depende de la abundancia y capturas de flotas internacionales, que puede variar cada año”.
“A nivel nacional -agrega- el año pasado hubo un 18% de aumento de las toneladas exportadas de jibia congelada y un aumento de 55% en valor FOB, en relación con 2023. No obstante, los precios aún no llegan a los niveles de 2018, previo a la ley que dejó fuera de la captura al sector industrial”.
Futuro
Monserrat Jamett Leiva, gerente de sustentabilidad de pescadores industriales del Biobío, señaló a ProChile que “es un aumento esperable considerando que existió mayor disponibilidad del recurso en las costas chilenas durante el último año”.
Sin embargo, advirtió, que el cumplimiento de la cuota fue del 71% durante 2024, “por lo que existen oportunidades que nuestro país no está aprovechando y que podría hacer crecer aún más el nivel de exportaciones”.
Mientras tanto, actualmente se está discutiendo la tan polémica Ley de Fraccionamiento, es decir, una nueva distribución entre los pesqueros del sector artesanal e industria.
En donde, de acuerdo a la iniciativa aprobada en la Cámara de Diputados, el 90% quedaría para el sector artesanal y el 10% para el industrial. Actualmente, es 80% y 20%, respectivamente y es la forma que el Senado busca mantener.
Fuente: Emol.com