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¡Estoy aquí, Chile!: Shakira hizo “aullar” a su manada en el Parque del Estadio Nacional

Fueron siete años de espera. En realidad, siete años, un mes y un día para que los fanáticos de Shakira por fin pudieran encontrarse con la ídola en tierra chilena tras la cancelación de los conciertos el pasado 3 y 4 de marzo.

Pero esta noche terminó la agonía de la “manada” de la “Loba”, y en el Parque del Estadio Nacional se congregaron desde temprano para corear el esperado soundtrack -un mix de antología- que da forma al tour “Las mujeres ya no lloran”, el más grande, extenso y masivo de la colombiana.

Y es que Shakira está en una época en la que factura, y harto. Luego del quiebre de su relación con Gérard Piqué, que dejó varias canciones sonando por meses en radios y plataformas de streaming, la cantante decidió recorrer las más importantes ciudades del globo para mostrar que logró avanzar, contra todo.

A las 21.10 horas el grito contenido del público en el Parque del Estadio Nacional se abrió paso como un aullido y la oscuridad de la noche santiaguina por fin se encandiló con las luces del espectáculo que, tal y como se prometió, resultó de primer nivel.

Tal como en sus conciertos en Brasil, Perú, Colombia, Argentina, México y República Dominicana, Shakira escogió para la apertura la canción “La fuerte”, producida por Bizarrap y que no alcanza a llegar a los 3 minutos, lo suficiente para dejar a la fanaticada sumida en una espiral de electrónica que siguió con “Girl like me”, lanzado en el 2000 junto a Black Eyes Peas.

Después del aperitivo, la “Loba”, dueña del tiempo, retrocedió 20 años con un mix de “Las de la Intuición” y otros 25 años con “Estoy Aquí”, un clásico de clásicos, que dejó al público coreando esas canciones que llevan frases grabadas a fuego en las esquinas de fotos y cuadernos, entre cosas y recuerdos de toda boomber o millennial, pero que otras generaciones más jóvenes también reconocen.

Estoy aquí Chile, gracias por esperarme! Por ustedes me salto cualquier obstáculo que me ponga la vida, como una loba que va a encontrarse con su manada chilena. Esta noche y siempre, está noche somos uno!”, gritó la artista, desatando los gritos de la fanaticada que, al fin, se reencontró con su ídola.

El concierto avanzó en una suerte de eras musicales y Shakira, que ha estado en prácticamente todas, las maneja con gracia, con baile, con su propia narrativa e historia personal.

Camaleónica, de blanco inmaculado, Shakira pasa de la clásica imagen de sus inicios, sola con su guitarra, regalando la versión completa de “Inevitable” y moviendo la cabeza como la rockstar que sabe que es, a la coquetería de su etapa más moderna, con camas rosadas sobre el escenario que abren la “tiradera” de “Te Felicito”, y “TQG”, su gran hit musical con su coterránea, Karol G.

Y de nuevo, de viaje al archivo, la cantante volvió a esos años de “la niña de los pantalones de cuero”, con dos de las canciones más esperadas: “Pies Descalzos” y “Antología”, la que, dijo Shakira, fue la que más le pidieron sus fans que cantara en esta gira. Todo, acompañado de todas esas imágenes de sus inicios, entre la niñez y la adolescencia.

En medio de tanta luz, baile con cuchillos, mariachis el “waka waka” y toneladas de espectáculo, Shakira encuentra una pausa para consentir a sus fanáticos. Habló de caídas pero de levantarse más fuerte, de llorar si se quiere, y si no, de facturar. Por suerte, Shakira volvió, y lo hizo con un concierto completo, con un concierto de antología.

Fuente: Emol.com

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